Una verdadera revelación, me parece, sólo puede surgir de la concentración de un único problema. No estoy de acuerdo con los inventores o los aventureros ni con los viajeros que van a destinos exóticos. La manera más segura —y también la más rápida— para despertar el sentido de la maravilla en nosotros mismos es mirar un solo objeto con intensidad, sin inmutarse. Súbita, milagrosamente, ese objeto se revelará a sí mismo como algo que nunca antes habíamos visto.
CESARE PAVESE, Dialogh con Leucò, 1947.